En qué consiste la salud visual

En qué consiste la salud visual

La salud suele definirse como el estado en el que las funciones corporales se cumplen adecuadamente y, por tanto, no hay presencia de enfermedades, ni lesiones. Por tanto, la salud visual podría definirse como la ausencia de enfermedades visuales y el buen funcionamiento del sentido de la vista.

Ahora bien, lo anterior no quiere decir que la salud sea un estado en el que todo marche a la perfección pues, como bien sabemos, todos los organismos se deterioran paulatinamente a causa del envejecimiento y los agentes ambientales. De ahí que ningún ser vivo y ninguno de los estados por los que atraviesan puedan considerarse perfectos.

Por ejemplo, una persona que padece miopía, hipermetropía o astigmatismo y que usa lentes con la graduación necesaria para corregir su problema puede tener una buena salud visual, porque no padece una enfermedad que degrade los tejidos oculares ni ha sufrido una lesión en ellos.

Técnicamente, las alteraciones citadas no son enfermedades, sino problemas de refracción, causados por una peculiar forma de la córnea. Cuando los problemas se corrigen, ya sea mediante el uso de gafas o con una cirugía láser, la agudeza visual se recupera y la estructura del ojo se mantiene saludable, aunque en estricto sentido no sea perfecta.

Las enfermedades visuales son aquellas condiciones en las que se presentan lesiones oculares, infecciones, daños en los tejidos o en cualquier componente de la estructura del ojo, así como anomalías en la presión ocular. Lo anterior afecta la capacidad de ver adecuadamente y puede incluso provocar ceguera. Este tipo de problemas no requiere de medidas correctivas, como los lentes, sino de tratamientos que permitan erradicar las causas de la enfermedad.

Entre las enfermedades oculares más comunes se encuentran el glaucoma, la conjuntivitis, la degeneración macular y las cataratas en los ojos. Aunque la mayoría de los casos son tratables, deben detectarse a tiempo, para evitar que los tejidos y la estructura ocular se deterioren. De ahí la importancia de acudir a un examen oftalmológico al menos una vez al año, pues algunas enfermedades no presentan síntomas en sus etapas más tempranas y las alteraciones sólo pueden detectarse con ayuda de equipo especializado.

salud-visual2

Otro factor de suma importancia para mantener la salud visual y evitar el desarrollo de enfermedades es la prevención. Medidas como las siguientes pueden retrasar los procesos degenerativos y evitar que se presenten infecciones o lesiones:

  • Llevar una alimentación balanceada, rica en proteínas, vitaminas, minerales y antioxidantes, y baja en grasas, azúcares y carbohidratos.
  • Dormir lo suficiente, ya que durante el sueño se regeneran las células que cubren la capa anterior del ojo y se recupera la superficie ocular.
  • Usar gafas con filtros UV para protegerse de los rayos solares.
  • Evitar el uso prolongado de dispositivos electrónicos, reducir el brillo de las pantallas y parpadear con frecuencia cuando se haga uso de ellas.
  • Dejar de fumar; el consumo de tabaco está ligado con enfermedades visuales como la degeneración macular.

salud-visual3

  • Acudir a revisión oftalmológica por lo menos una vez al año y aunque no se tengan malestares ni problemas de visión.

Ante cualquier síntoma de problemas en los ojos, como picor, enrojecimiento, secreciones o dificultad para ver, acudir inmediatamente al médico.